El bigote del gato
Diseño editorial

Bigotitos

Y EL MUNDO DE LAS EMOCIONES

2018

Ilustración, diseño editorial y gráfico para un proyecto dirigido a los más pequeños, para que aprendan a identificar, expresar y gestionar sus emociones acompañados de Bigotitos y sus amigos en una historia entrañable.

Se han desarrollado veinte ilustraciones y la maquetación completa del cuento, incluyendo guardas y cubiertas. Además nos hemos hecho cargo del desarrollo de todas las piezas de comunicación (merchandising, roll up, piezas digitales...) y del diseño y dirección de arte de la web.

 

Cliente / Escritora: Nuria Garrocho

Desarrollo: Andrea García

Diseño web: Andrea García

Programación: Limanet

Impresión: Ulzama

 

Dirigido a los más pequeños

¿De qué trata?

El bigote del gato es un cuento infantil dirigido a niños desde 3 años  hasta los 12 años. También está orientado a para que lo disfruten padres y profesores.

Bigotitos, es un cachorro de gato intrépido y sensible, que vive con su familia muy feliz, jugando y aprendiendo cosas de gatos con sus hermanos, nunca imaginó que podría vivir una aventura así,ni soñarlo si quiera en sus siestas gatunas…

A través del mundo de Bigotitos los niños y niñas podrán aprender a reconocer sus propias emociones y las del otro, así como a resolver a través del juego, conflictos y situaciones que les servirá de aprendizaje. Ayudar a  valorar sus emociones y reconocerlas en sí mismo y en el otro forma parte de un desarrollo evolutivo sano.

¿Te atreves a explorar el mundo de las emociones con ojos y bigotes de gato?

El bigote del gato tiene una función muy importante para este animal, son sus sensores, les ayuda a caminar a oscuras, es una herramienta de comunicación, les permite explorar el territorio y expresar emociones: enfado, miedo, alegría. Es algo innato que les viene dado y les sirve para subsistir, relacionarse con el entorno y comunicar sus emociones.

Al igual que para los gatos sus bigotes, para las personas las emociones, nos sirven para relacionarnos con los demás, comunicarnos, expresar nuestro estado, empatizar con el otro, protegernos de los peligros, reflexionar sobre los objetivo y nuestras acciones, favorecen nuestros cambios evolutivos y están relacionadas con la motivación. Es todo esto por lo que es tan importante ayudar a los niños a valorar sus emociones y reconocerlas en sí mismo y en el otro.